El Domingo de Ramos nos recuerda que no hay resurrección sin el tramo oscuro de la cruz y de la muerte, siempre habrá que transitarlo.
Sacerdote Jesuita, actualmente Maestro de Novicios en Panamá. Realizó estudios de Filosofía en UCA Nicaragua, Teología en la UCA de El Salvador, y la especialización en Teología Dogmática y Fundamental en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid, España. El perdón es el rostro concreto del amor, lo reconstruye todo.