Lo que Dios ha unido no ha de separarlo el hombre. En esta fe que discierne y abre espacios, Pedro y Pablo son auténticos intercesores, columnas de la comunidad eclesial y compañeros en la fe.
Lo que Dios ha unido no ha de separarlo el hombre. En esta fe que discierne y abre espacios, Pedro y Pablo son auténticos intercesores, columnas de la comunidad eclesial y compañeros en la fe.