Tomás, como casi todos, necesita de pruebas, signos y evidencia para creer; Jesús le propone a él, y a nosotros, un camino distinto para enfrentar las dudas: “Creer para ver”. Esto es arriesgado, requiere valentía, pero vale la pena.
Sacerdote jesuita salvadoreño, psicólogo. Actualmente coordina el Sector de Espiritualidad de la Provincia Centroamericana de la Compañía de Jesús. También trabaja en una parroquia en la costa norte de Honduras.
Tomás, como casi todos, necesita de pruebas, signos y evidencia para creer; Jesús le propone a él, y a nosotros, un camino distinto para enfrentar las dudas: “Creer para ver”. Esto es arriesgado, requiere valentía, pero vale la pena.
En este artículo, P. Erick Hernández, S.J., delegado del sector Espiritualidad en Centroamérica, reflexiona sobre…
El Evangelio de hoy nos pide que vivamos como si de un momento a otro fuera a suceder el cambio decisivo de la realidad. Se trata de vivir vigilantes ante las necesidades de las personas, especialmente de las situaciones de dolor de los más necesitados, porque así lo hizo Jesús, así vivió su vida. En esto es en lo que tenemos que mantenernos vigilantes.
En el evangelio de Lucas que escuchamos hoy, Jesús no está haciendo un discurso de principios, sino un discernimiento práctica que refleja la realidad de injusticia hacia los pobres, la causa es el corazón egoísta y ambicioso que pone su amor y confianza en el dinero.
Lo que Jesús enseñó al doctor de la ley y, a nosotros, no es a cumplir preceptos, sino a vivir desde el amor desinteresado, compasivo y solidario.
Ser cristiano se trata de amar gratuitamente, implica ver la realidad con lucidez y servir allí donde hace falta.
El perdón cristiano brota de una experiencia de encuentro con el Dios compasivo que nos ama incondicionalmente. El cristiano perdona porque se siente perdonado por Dios.
La experiencia de los Ejercicios Espirituales es un camino de transformación para que Dios se sirva de nuestros dones.
La experiencia de Ejercicios Espirituales es un espacio para encontrarse con el Dios que te ama entrañablemente y que busca lo mejor para ti.
El discernimiento de los primeros jesuitas los llevó a fundar la Compañía de Jesús. ¡Cuántos frutos se obtienen cuando uno se dispone a servir al Señor!