El miedo nos puede poner la treta de identificarnos únicamente con nuestro pecado o nuestras incoherencias, pero Jesús llama a no dejar que el miedo sea nuestra identidad
El miedo nos puede poner la treta de identificarnos únicamente con nuestro pecado o nuestras incoherencias, pero Jesús llama a no dejar que el miedo sea nuestra identidad
A su paso, la esperanza va marcando significativamente la historia de la humanidad por el impacto sanador en tantos hombre y mujeres.
En Jesús, Dios nos ha manifestado su amor. Sólo contemplando al Crucificado y Resucitado, nos posibilita alzar la mirada al mundo.
Pareciera que las palabras de Jesús nos quedan demasiado grandes, cuando el ambiente mundial contradice este anhelo de amor del Señor.
La Pascua significa la máxima esperanza que los pueblos necesitan más que nunca para seguir luchando por un mundo solidario.