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Esteban Vásquez Ulate, S.J., nos invita a celebrar la fiesta de Santa María Virgen, madre de la Compañía de Jesús, recordando que Ignacio decidió hacer su camino de misión acompañado de la imagen de la madre: aquella que estuvo más cerca de Jesús, su hijo.

Desde un temprano inicio en el desarrollo de las primeras iglesias cristianas (siglo II y III), la historia y arqueología cristiana han trazado la aparición de diversas pruebas de manifestaciones marianas en su experiencia de fe. La tradición ha decido adelantarse al calendario litúrgico que atestigua memorias, y una plegaria eucarística desde el siglo IV y V en relación a la Virgen María. Durante los siglos precedentes las diferentes fiestas memoriales, teológicas y devocionales han enriquecido el culto mariano en nuestra tradición y liturgia.

Son detallados los momentos de la vida del fundador de la Compañía de Jesús que relatan la devoción de Ignacio de Loyola por nuestra Señora. Desde sus períodos de convalecencia en Loyola  luego de sus heridas en Pamplona, pasando por la ¨caballeresca ¨vigilia ante la Morena de Monserrat. Podemos nombrar hermosos momentos como los primeros votos en Montmartre o la mística experiencia de la Storta, donde su plegaria hacia la Madre, María ponme con tu hijo, es escuchada por el Padre: Y estando un día, algunas millas antes de llegar a Roma, en una iglesia, y haciendo oración, sintió tal mutación en su alma y vio tan claramente que Dios Padre le ponía con Cristo, su Hijo, que no tendría ánimo para dudar de esto, sino que Dios Padre le ponía con su Hijo (AU 96)

Siete meses después que el Papa Paulo III reconociera la Compañía de Jesús como orden religiosa y algunas semanas luego de la elección de San Ignacio como primer general, en el altar de Nuestra Señora, en la Iglesia de San Pablo extramuros, en Roma, Ignacio celebra misa un viernes 22 de abril de 1541.Junto a cinco de los primeros compañeros, frente al Santísimo Sacramento los seis compañeros pronuncian la fórmula de los votos de la Compañía de Jesús. A partir de esta fecha la dedicación en el calendario particular de la Compañía de Jesús se celebra cada 22 de abril Santa María Virgen: Madre de la Compañía de Jesús.

La figura de la Madre debe siempre llevarnos a la centralidad del misterio de Dios. Mujer joven humilde, pobre que recibe sin objeciones la voluntad de su Creador. El Espíritu es anunciado, el hijo concebido.  Es ahora la Santa Trinidad que “dialoga “con la futura madre. Este próximo 22 de abril celebremos la fiesta, recordando que Ignacio decidió hacer su camino de misión acompañado de la imagen de la madre, en su vida, sus escritos y los en los Ejercicio Espirituales. Él ha decidido que la Compañía de Jesús guarde esta relación de Madre con aquella que estuvo siempre más cerca de Jesús, su hijo.