En el Mochilazo jesuita, los prenovicios conectamos con nosotros mismos, con Dios por medio de la Creación y con las familias que viven su fe en comunidades.
Reflexiones en prosa o verso sobre el modo en que Jesús se hace presente en nuestro día a día.
En el Mochilazo jesuita, los prenovicios conectamos con nosotros mismos, con Dios por medio de la Creación y con las familias que viven su fe en comunidades.
Luego de este inicio, solo nos queda agradecer a nuestro Rey Eternal por tanto bien recibido y por permitirnos encontrarlo en lo sencillo.
La Cuaresma es el tiempo oportuno para destruir nuestros ídolos de prepotencia, y encontrarnos con el rostro evangélico de Dios.
La invitación para esta cuaresma es que identifiquemos todas esa aptitudes y hábitos que nos hacen daño y que dañan a otras personas.
El discernimiento de los primeros jesuitas los llevó a fundar la Compañía de Jesús. ¡Cuántos frutos se obtienen cuando uno se dispone a servir al Señor!
La vida consagrada es vivir apasionadamente mi relación con Jesús, que está en mis hermanos y hermanas. Vivir con un sentido de humanidad profunda.
No sólo el jesuita sabe quién es mirándolo a él, sino todo cristiano encuentra quién es mirándole a Él. Encontramos nuestra misión.
Creer en la promesa que Dios me hace es el sentido y fundamento de mi vocación. Confiar en su amor por mí y la humanidad, el de mi consagración.
En el tiempo en que la Iglesia hace memoria de la Epifanía del Señor, un…
Vivir el tiempo ordinario significa confiar plenamente en Dios y encontrar su presencia incluso en tiempos difíciles.