¿Y si el “más” que buscas no está en hacer más… sino en hacerlo mejor? En este texto, Argentina Espinoza, de MAGIS Centroamérica, nos invita a reflexionar en torno al Magis: porque no se trata de cantidad, sino de calidad. De dar más y de dar mejor.
Reflexiones en prosa o verso sobre el modo en que Jesús se hace presente en nuestro día a día.
¿Y si el “más” que buscas no está en hacer más… sino en hacerlo mejor? En este texto, Argentina Espinoza, de MAGIS Centroamérica, nos invita a reflexionar en torno al Magis: porque no se trata de cantidad, sino de calidad. De dar más y de dar mejor.
Al igual que el Señor, ¿Queremos entregar nuestra vida como lo hizo Cristo? ¿Deseamos amar y servir sabiéndonos alimentados constantemente por su Cuerpo y su Sangre? El tiempo es ahora
Luego de dos años en misión desde el servicio a los mas pobres, caminando junto a personas migrantes, acompañando a comunidades parroquiales, viviendo la privación y la soledad acompañada del Noviciado jesuita, Gonzalo Ortiz Hahmann, S.J., y José Miguel Guillén, S.J., profesaron este 21 de junio sus Votos de Bienio en Panamá en una Eucaristía celebrada por el Maestro de Novicios, P. Mario Miguel Gutiérrez, S.J., y presidida por el Provincial, P. José Domingo Cuesta, S.J.
En la homilía, P. Mario Miguel que ha caminado por dos años junto a estos jóvenes que durante este tiempo han discernido para saber si el llamado respondía a una invitación de Dios más que a una iniciativa personal, les explicó la importancia de los votos perpetuos a profesar: recordó que el joven jesuita abraza la pobreza como lo hizo el mismo Jesús, que nació pobre y eligió una familia pobre, que hizo su misión entre los pobres para morir como uno de ellos: desnudo y sin nada. La castidad que invita a vivir “la pobreza de afectos” para depender solo de Dios. Vivir la libertad del amor que no espera nada, que no exige nada y que solo le basta Dios. Todo esto para volverse “hombres que dejan el olor a Cristo por donde pasan”. Y la obediencia, que, fiel al llamado de San Ignacio de Loyola de ver en el Superior de los jesuitas al propio Cristo, constituye el mayor triunfo: el que se ejerce sobre uno mismo.
Con la consagración de estos votos perpetuos, Gonzalo y José Miguel se incorporan como religiosos a la Compañía de Jesús en Centroamérica y abren su corazón al regalo de la vocación junto con la comunidad religiosa que ha sido testigo de este don que Dios puso en sus corazones. Abrazando su vocación, Gonzalo y José Miguel responden al llamado generoso de Jesús que les invitó a caminar juntos para construir su Reino ahí donde lleguen a ejercer su misión. ¡Damos gracias a Dios porque se ha dignado a invitar a estos jóvenes y encomendamos su caminar en Compañía de Jesús!
Al igual que el Señor, ¿Queremos entregar nuestra vida como lo hizo Cristo? ¿Deseamos amar y servir sabiéndonos alimentados constantemente por su Cuerpo y su Sangre? El tiempo es ahora
¡Ha dicho que es el Mesías! Le he comentado sobre la venida del Cristo. Me ha enseñado sobre el Espíritu de Dios.
Siempre podemos volver a casa, como personas y como comunidades, quizá sólo haya que escuchar en la noche los sueños que cambian senderos.
La Gritería nos permite entregar nuestro amor a la Virgen y nuestro servicio a los demás.
El cariño que dos amigos pueden tenerse se ve elevado y santificado y hace de la amistad un apostolado, donde pongo el amor más en las obras que en las palabras.
Es necesario y urgente sanear la idea del dios del castigo y del rayo que impiden realizarnos libremente en el amor y la compasión.