La misteriosa venida del Hijo de Dios es, para cada cristiano, razón de alegría y esperanza. En Él, cada persona descubre su propio misterio, el sentido profundo y la vocación de su existencia.
La misteriosa venida del Hijo de Dios es, para cada cristiano, razón de alegría y esperanza. En Él, cada persona descubre su propio misterio, el sentido profundo y la vocación de su existencia.
Jesús nos anuncia el nacimiento de una nueva familia, con el Padre que está en los cielos y los que vivimos habitados por el Espíritu