Cristo reina así: sin gritar, sin imponerse, sin miedo. Esa es su fuerza. Y cada vez que alguien en nuestra tierra elige esa manera, aunque sea un poco, su Reino empieza a hacerse real entre nosotros.
Cristo reina así: sin gritar, sin imponerse, sin miedo. Esa es su fuerza. Y cada vez que alguien en nuestra tierra elige esa manera, aunque sea un poco, su Reino empieza a hacerse real entre nosotros.
Días vendrán en que seremos liberados por Dios, «donde brillará el sol de justicia, que traerá la salvación en sus rayos». ¿Cuándo sucederá esto y cuál será la señal de que esto está a punto de suceder? Estén atentos y levanten la cabeza, dice el Señor.
Jesús nos advierte que no basta haber estado cerca de Él de manera superficial, no basta decir “hemos comido y bebido contigo”; lo que cuenta es vivir de acuerdo con su Palabra, actuar con justicia y misericordia, dejar que nuestra vida sea coherente con el Evangelio.
Jesús nos advierte que no basta haber estado cerca de Él de manera superficial, no basta decir “hemos comido y bebido contigo”; lo que cuenta es vivir de acuerdo con su Palabra, actuar con justicia y misericordia, dejar que nuestra vida sea coherente con el Evangelio.