La vida consagrada es vivir apasionadamente mi relación con Jesús, que está en mis hermanos y hermanas. Vivir con un sentido de humanidad profunda.
La vida consagrada es vivir apasionadamente mi relación con Jesús, que está en mis hermanos y hermanas. Vivir con un sentido de humanidad profunda.
La acción de Jesús sobre la suegra de Pedro es el anuncio de que la Buena Noticia de Dios irrumpe en nuestras vidas por medio de gestos sencillos.
No sólo el jesuita sabe quién es mirándolo a él, sino todo cristiano encuentra quién es mirándole a Él. Encontramos nuestra misión.
Creer en la promesa que Dios me hace es el sentido y fundamento de mi vocación. Confiar en su amor por mí y la humanidad, el de mi consagración.
La vida consagrada hoy se puede definir y significar desde el llamado particular que Dios hace para colaborar en el servicio desmedido.
Jesús mismo quien le da la cara a Pablo, sale al encuentro de su perseguidor, pero no para condenarlo, sino para mostrarle su Misericordia.
Para el mal, la presencia de Jesús es motivo de confrontación y de gritos, en cambio, para los hijos de Dios, es una presencia que sana y que libera.
En el tiempo en que la Iglesia hace memoria de la Epifanía del Señor, un…
A la lista de aquellos primeros cuatro discípulos, podemos añadir nuestros propios nombres. Porque hoy el Señor también nos invita a nosotros.
Cristo es nuestra fascinación, es nuestro modelo, es el único que podrá transformar nuestro corazón para que amemos y sirvamos.