Acoger la luz es obrar según el corazón de Jesús, es seguir el evangelio y pasar haciendo el bien, sin nunca dejar a otros en la oscuridad
Acoger la luz es obrar según el corazón de Jesús, es seguir el evangelio y pasar haciendo el bien, sin nunca dejar a otros en la oscuridad
Esta película de Hollywood es una invitación a reflexionar sobre las búsquedas y temores que nos han acompañado durante años.
Hay que pedir la gracia de despejar el corazón de toda realidad que distraiga de acoger al Señor como lo más valioso.
Moisés se vio atraído por el amor de Dios en el desierto y estableció una alianza que perdura hasta nuestros días y nos invita a abandonar la esclavitud.
Luego de este inicio, solo nos queda agradecer a nuestro Rey Eternal por tanto bien recibido y por permitirnos encontrarlo en lo sencillo.
La transfiguración es invitación a ponerse en camino. Se manifiesta la gloria de Dios, mostrando a Cristo como esa presencia que libera.
La Cuaresma es el tiempo oportuno para destruir nuestros ídolos de prepotencia, y encontrarnos con el rostro evangélico de Dios.
El Reino de los Cielos debe empezar a ser una realidad en cada contexto que nos toca vivir. Por ejemplo, cuando nos solidarizamos con el prójimo.
La invitación para esta cuaresma es que identifiquemos todas esa aptitudes y hábitos que nos hacen daño y que dañan a otras personas.
Jesús viene a inaugurar un nuevo sacerdocio que no excluye y expulsa, sino que acoge y levanta la dignidad de las personas.