Con nuestra vida podemos anunciar que la Buena Nueva, Cristo, habita en medio de los desiertos de nuestras sociedades.
Breves comentarios sobre los evangelios dominicales que leemos en nuestra Iglesia a nivel universal.
Con nuestra vida podemos anunciar que la Buena Nueva, Cristo, habita en medio de los desiertos de nuestras sociedades.
Los cristianos necesitamos estar atentos, despiertos, con los ojos abiertos y de cara al mundo.
Las necesidades de los pequeños son siempre nombres y rostros concretos. El juicio final es una buena noticia.
En la lógica del Reino de Dios, lo que somos y tenemos debe ser puesto al servicio de los demás.