El Reino de Dios se hace presente donde se construyen puentes, donde el miedo se transforma en encuentro, y donde el sufrimiento del otro nos mueve a la misericordia.
El Reino de Dios se hace presente donde se construyen puentes, donde el miedo se transforma en encuentro, y donde el sufrimiento del otro nos mueve a la misericordia.
¡Ha dicho que es el Mesías! Le he comentado sobre la venida del Cristo. Me ha enseñado sobre el Espíritu de Dios.
Siempre podemos volver a casa, como personas y como comunidades, quizá sólo haya que escuchar en la noche los sueños que cambian senderos.
Celebrar a Cristo Rey nos lleva a reconocer en la vida de Jesús un modelo para nuestras vidas, deseamos vivir como Él vivió.
El evangelio revela que la historia está salvada, que caminamos con la esperanza de que el reino de Dios será en todos y para todos.
A Jesús le importa la fe de quienes se acercan, alabando estas actitudes. Por ello le dice a la mujer, «Hija, tu fe te ha salvado.