Quien desea que nos salvemos sigue dando a su Hijo a cada instante, especialmente en cada Santa Misa te espera para que no perezcas y empieces a gustar los frutos de la vida eterna. El amor del Señor sigue renovándose y siendo actual, en cada obra que realizamos en su nombre damos testimonio de fe…Dios es amor.
Al contemplar de cerca el drama del dolor humano de la migración, descubro la invitación interior a llevar amor y esperanza.
En medio de nuestra comunidad y de modo personal, tengamos la alegría de preguntarnos hacia dónde nos mueve el Señor.
Celebrar a Cristo Rey nos lleva a reconocer en la vida de Jesús un modelo para nuestras vidas, deseamos vivir como Él vivió.
En Jesús, Dios nos ha manifestado su amor. Sólo contemplando al Crucificado y Resucitado, nos posibilita alzar la mirada al mundo.
El Magis se vive intensamente cuando ofrecemos más de nosotros a quienes lo necesiten, así como una vez lo vivió Jesús con sus apóstoles.
La sinodalidad implica una escucha de los pobres y marginados que ocupan un lugar preferente en el Reino de Dios, lo cual incluye a las personas migrantes.
En la solemnidad de la Ascensión del Señor, se nos presenta una invitación clara a actualizar nuestra envío para anunciar la Buena Noticia.
Pedro González, S.J., dejó un gran legado a Guatemala con el Centro de Imagen y Sonido, con programas sobre reflexión de la Palabra de Dios.
La acción de Jesús sobre la suegra de Pedro es el anuncio de que la Buena Noticia de Dios irrumpe en nuestras vidas por medio de gestos sencillos.


