El 27 de junio, jóvenes candidatos a la Compañía de Jesús en Ciudad de Guatemala,…
El 27 de junio, jóvenes candidatos a la Compañía de Jesús en Ciudad de Guatemala,…
En un recorrido que inicia entre la duda y el miedo, Nicolás Ramírez nos traza el camino vivido en su experiencia en el Prenoviciado Jesuita: un camino que no fue ni perfecto ni romántico, pero, con el encuentro consigo mismo, Dios y la comunidad, Nicolás descubrió una transformación con empezó con la simple decisión de atreverse.
Augusto Jarquín, S.J., nos invita a sumergirnos en su experiencia de misión en Cuba. Desde…
En el camino vocacional de Alejandro Cardoze, S.J., el llamado de Dios germina y acompaña en el rostro de amigos. Hoy, tras su reciente ordenación diaconal, Alejandro vuelve la mirada al inicio para reconocer que la esperanza que lo sostiene nace de la comunidad, entre amigos. Una esperanza que le acompaña en el futuro de su caminar en misión.
El Adviento es un tiempo especial para abrir el corazón a la esperanza y preguntarnos: ¿a quién esperamos? ¿Quién es Jesús para mí, aquí y ahora, en medio de mis estudios, mi trabajo, mis dudas y mis sueños? Este Evangelio nos da una pista clara: para conocerlo, basta mirar a quién se acerca y qué hace. Jesús se define por sus frutos: sanar, liberar, devolver la alegría, abrir horizontes a los pobres y a los que sienten que la vida se les ha apagado.
La Red Juvenil Ignaciana (RJI) de Nicaragua concluyó la primera etapa de encuentros de 2025 en agradecimiento por los espacios que revitalizan la esperanza. En este texto, reflexionan sobre la misión de acompañar a las juventudes como signo vivo de Dios entre nosotras y nosotros.
Su nacimiento nos confirma que Dios es un Dios con nosotros, un Dios que nos revela que la vulnerabilidad no es debilidad.
Yo le habló a Jesús tal y como soy. Mi vida sin ese amigo Jesús, sería un vacío. Yo encontré a este amigo, después de aquel accidente que sufrí.
Jesús reconoce la dificultad de vivir esta conversión, pero nos da la esperanza que, aunque «es imposible para los hombres, no para Dios».