El papel de nosotros como juventud es también el aprender de los demás, en especial de las personas que tienen mucho más camino recorrido.
El papel de nosotros como juventud es también el aprender de los demás, en especial de las personas que tienen mucho más camino recorrido.
Jesús no es una ley impuesta y alejada de la realidad, sino que se presenta cercano al que sufre, presto para dejarse alcanzar por el necesitado.
Un encuentro sincero con Jesús siempre provoca un cambio radical. Si escuchamos más a Jesús y leemos con fe el Evangelio, cambiarán nuestras razones para vivir.
Llama la atención el reto que lanza el evangelista a la juventud, que sólo será dichosa y generosa si se pone al lado de Jesús y comparte lo que tiene.
El Señor nos enseña el valor esencial del descanso en la vida, la necesidad de detenernos y aprender a cuidar de nosotros mismos.
Jesús invita primero a entrar en la casa, y quedarse en ella… No hay palabra salvadora y sanadora sin este gesto primordial de comensalidad.
Siempre es oportuno reconocer que la pequeñez histórica de Jesucristo no fue (¡ni es!) impedimento para liberarnos hoy de nuestras fragilidades
La experiencia de los Ejercicios Espirituales es un camino de transformación para que Dios se sirva de nuestros dones.
El Magis se vive intensamente cuando ofrecemos más de nosotros a quienes lo necesiten, así como una vez lo vivió Jesús con sus apóstoles.
A Jesús le importa la fe de quienes se acercan, alabando estas actitudes. Por ello le dice a la mujer, «Hija, tu fe te ha salvado.