Sigamos manteniendo viva la confianza en el Señor. Siempre. También cuando la vida se nos hace más difícil. El Señor puede calmar todos los vientos.
Sigamos manteniendo viva la confianza en el Señor. Siempre. También cuando la vida se nos hace más difícil. El Señor puede calmar todos los vientos.
La sinodalidad implica una escucha de los pobres y marginados que ocupan un lugar preferente en el Reino de Dios, lo cual incluye a las personas migrantes.
Nuestra tarea es hacernos sembradores de su buena noticia y, entonces, percibiremos que nacen tallos de comunidad y espigas de fe y justicia.
Jesús nos anuncia el nacimiento de una nueva familia, con el Padre que está en los cielos y los que vivimos habitados por el Espíritu
El Evangelio nos invita a que nos alimentemos de la vida de Jesús y que bebamos el espíritu con que él ha vivido.
La misión es ir por todos los confines anunciando las maravillas que el Señor ha obrado, los signos de esperanza y vida que ha legado.
Los discípulos pasan de estar encerrados y con miedo, a ser enviados para a perdonar y a reconciliar con el Espíritu Santo recibido.
Todos los meses, la imagen de la Virgen de Fátima va visitando casa en casa en el sector donde vivo, como parte de la devoción al rezo del rosario
En la solemnidad de la Ascensión del Señor, se nos presenta una invitación clara a actualizar nuestra envío para anunciar la Buena Noticia.
Pareciera que las palabras de Jesús nos quedan demasiado grandes, cuando el ambiente mundial contradice este anhelo de amor del Señor.