La fe es la puerta de acceso para recibir el saludo de Paz del Resucitado. Los discípulos son enviados a llevar la Paz a todo el mundo.
La fe es la puerta de acceso para recibir el saludo de Paz del Resucitado. Los discípulos son enviados a llevar la Paz a todo el mundo.
En este Domingo de Pascua, el evangelista san Juan quiere rescatar el papel protagonista de las mujeres y los jóvenes en la naciente Iglesia.
El Domingo de Ramos nos recuerda que no hay resurrección sin el tramo oscuro de la cruz y de la muerte, siempre habrá que transitarlo.
No estamos hechos para nosotros mismos, la vida adquiere todo su sentido cuando se comparte, cuando se entrega en el servicio generoso.
La fuente para satisfacer esa sed y hambre del desierto se nos es entregada por el Padre, a través de Cristo, quien es fuente de esperanza.
En el Mochilazo jesuita, los prenovicios conectamos con nosotros mismos, con Dios por medio de la Creación y con las familias que viven su fe en comunidades.
Acoger la luz es obrar según el corazón de Jesús, es seguir el evangelio y pasar haciendo el bien, sin nunca dejar a otros en la oscuridad
Hay que pedir la gracia de despejar el corazón de toda realidad que distraiga de acoger al Señor como lo más valioso.
La transfiguración es invitación a ponerse en camino. Se manifiesta la gloria de Dios, mostrando a Cristo como esa presencia que libera.