No estamos hechos para nosotros mismos, la vida adquiere todo su sentido cuando se comparte, cuando se entrega en el servicio generoso.
No estamos hechos para nosotros mismos, la vida adquiere todo su sentido cuando se comparte, cuando se entrega en el servicio generoso.
La fuente para satisfacer esa sed y hambre del desierto se nos es entregada por el Padre, a través de Cristo, quien es fuente de esperanza.
En el Mochilazo jesuita, los prenovicios conectamos con nosotros mismos, con Dios por medio de la Creación y con las familias que viven su fe en comunidades.
Acoger la luz es obrar según el corazón de Jesús, es seguir el evangelio y pasar haciendo el bien, sin nunca dejar a otros en la oscuridad
Hay que pedir la gracia de despejar el corazón de toda realidad que distraiga de acoger al Señor como lo más valioso.
La transfiguración es invitación a ponerse en camino. Se manifiesta la gloria de Dios, mostrando a Cristo como esa presencia que libera.
La Cuaresma es el tiempo oportuno para destruir nuestros ídolos de prepotencia, y encontrarnos con el rostro evangélico de Dios.
El Reino de los Cielos debe empezar a ser una realidad en cada contexto que nos toca vivir. Por ejemplo, cuando nos solidarizamos con el prójimo.
Jesús viene a inaugurar un nuevo sacerdocio que no excluye y expulsa, sino que acoge y levanta la dignidad de las personas.
La acción de Jesús sobre la suegra de Pedro es el anuncio de que la Buena Noticia de Dios irrumpe en nuestras vidas por medio de gestos sencillos.